DESDE MI COCINA

Galletas de
jengibre

Una receta especiada, sencilla y perfecta para acompañar con café o té, en versión clásica o con harina de avena.

350 °F / 175 °C10–15 minutos2 versiones
Galletas de jengibre caseras con una almendra en el centro

PASO A PASO

Preparación

  1. 01

    Precalienta

    Precalienta el horno a 350 °F / 175 °C y prepara una bandeja con papel para hornear.

  2. 02

    Mezcla los secos

    En un bowl, mezcla la harina elegida, el polvo para hornear, el jengibre, la canela y la sal.

  3. 03

    Incorpora

    Agrega el huevo, el aceite, el endulzante y la vainilla. Mezcla hasta integrar.

  4. 04

    Ajusta la masa

    Añade la leche poco a poco, una cucharada a la vez, hasta obtener una masa espesa y manejable. No debe quedar líquida.

  5. 05

    Añade los dátiles

    Incorpora los dátiles picados y mezcla nuevamente para distribuirlos por toda la masa.

  6. 06

    Forma las galletas

    Haz pequeñas bolitas, colócalas en la bandeja y aplástalas ligeramente. Si quieres, pon una almendra o un trocito de nuez en el centro.

  7. 07

    Hornea y deja reposar

    Hornea durante 10–15 minutos, vigilándolas hacia el final. Déjalas reposar en la bandeja otros 10–15 minutos para que terminen de tomar consistencia.

ELIGE TU TEXTURA

Trigo o avena

Las dos versiones son deliciosas, pero la harina cambia la textura final de la galleta.

01

Harina de trigo

Queda más parecida a una galleta tradicional y permite conseguir bordes ligeramente dorados y crujientes. Para potenciar ese resultado, forma galletas un poco más delgadas.

02

Harina de avena

Queda más suave y tierna por dentro, tipo soft cookie. La avena retiene más humedad, así que déjala enfriar antes de juzgar la textura.

03

Hazlas tuyas

Agrega nueces, almendras, pecanas, chocolate oscuro o un poco más de jengibre si te gustan bien especiadas.

Para una pausa bonita.

Los dátiles ya aportan dulzor naturalmente, así que puedes ajustar el endulzante a tu gusto. Déjalas enfriar, prepara un café o té y disfruta.

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